La experiencia de diseñar un proyecto de innovación educativa aplicando el pensamiento de diseño me pareció motivador, interesante, útil y muy creativo. Creo que ha sido un proceso muy valioso para mí, desde pensar en un incidente crítico hasta cómo aplicar mi prototipo, ha sido un gran reto poder llevar mi mente más allá de lo ordinario para plasmar mis ideas en palabras. Me llevo muchos aprendizajes teóricos, prácticos y herramientas que seguramente podré utilizar en mi trabajo docente.